¿Para qué un Concejo Ambiental de Bogotá y la Sabana?

Movimiento Ambiental Colombiano
 
Responder a esta pregunta, en medio del debate sobre si sirve o no sirve el movimiento ambiental en Colombia, parece ya sintomático de la desconfianza que todos nos tenemos para ser movimiento, para ser una organización que responsa por el futuro, que afronte los retos que tienen para el siglo XXI, ante la agresión de países "dueños" del medio ambiente global.  

Tal vez no nos hemos dado cuenta de esto; de que se nos está haciendo tarde; o por lo menos, que sí, ya nos sentimos cansados, debemos entregar las banderas, para hacer el relevo a tantas y tantos que con ardor y algo de incertidumbre quieren asumir el reto de cambiar el mundo.  

No creo que la pregunta sea si debemos organizarnos ... Lo concreto sería preguntar ¿por qué no hemos sido capaces de organizarnos? siendo tan urgente, viendo que tenemos propuestas viables y definitivas, que hemos pensado a nuestra Colombia en el mundo...  

¿Será porque crear organización o sólo plantearla en un país del trópico húmedo como el nuestro habitado por seres tan traumáticos, aterrados y diversos, puede ser una hazaña parecida a la de cuadrar para una foto a los pocos micos tití que aún nos quedan por ahí, escondiéndose en algún árbol talado, de los exportadores "alternativos" que nos visitan?  

Tal vez asumimos la organización, como siempre nos la han hecho concebir (si es que por nuestras desordenadas mentes alguna ráfaga organizativa ha cruzado), es decir, al estilo monolítico y disciplinado de europeos y norteamericanos, educados por lo general en la no transgresión de las normas de lo establecido. Partidos, movimientos, redes, federaciones, sociedades, corporaciones, instituciones, concejos, que tienen como común denominador una estructura mental para el acatamiento de las reglas del juego, ya sea impuestas o negociadas con los ganadores de la guerra.  

Cuando ocurre lo contrario, cuando hay rebelión con lo establecido, también ocurre que las organizaciones establecidas crean sus propios códigos y se imponen su cumplimiento. 0 sea: son organizados!  

La verdad, les queda fácil. Están hechos para eso. Sus genes "primermundistas", sacados de¡ congelador de la historia, tienen la rara virtud (para nosotros los tropicales) de tener además de sus cromosomas XX y XY, el cromosoma 0 (de organizativo, símbolo mágico). Entonces ellos son XXO y XYO. Por ahí quedan unos pocos monos descarriados (que en algún lado adquirieron en una travesía ancestral el cromosoma T -Tropical) y por eso andan con mochilas y alpargatas por nuestros países a la búsqueda de la rumba perdida ...  

Nosotros, entonces, los Tropicales, los XXT o XYT, los ausentes del cromosoma 0, los indisciplinados de la madre tierra, los del vagón de servicio, debemos hablar de organización, despojando el término de sus connotaciones primermundistas, ya que carecemos de ese gen, apropiarnos de nuestro gen T y asumir que para nosotros hablar de organización es hablar de la rumba, la movida, el maní, la jugada, el paseo, el "qué hay que hacer", el "con quién hay que hablar", hasta el "a quién hay que darle", pero nunca hablamos de "esa" organización.  

En Colombia, "movida" que se respete, conlleva su innato gen T (recuerdos de¡ trópico). Esto quiere decir que lleva implícito el germen de su propia destrucción, si no se libera del recuerdo - espejo de los grandes teóricos libertarlos, portadores del gen 0,  

¿Qué implica una "movida" sin 0, pero con T?  

Sobre todo, reconocernos como somos, saber qué queremos, saber que... queremos, saber para dónde vamos, qué nos gusta, a quién amamos, a quién no tanto, o no saberlo, y en últimas, cuál es la forma de avanzar en el proceso de construcción de una sociedad tropical, alternativa a la sociedad organizada para la destrucción.  

Para eso tal vez necesitaríamos un movimiento ambiental colombiano unificado, despojado de siglas y mini protagonismos.  

Hablando de lo regional, de lo nuestro, más cercano, los de Bogotá y la Sabana, que no hemos sabido encontrarnos a pesar de que estamos cerca, que no hemos podido caminar juntos, que nos falta fuerza, que andamos enredados en la maraña de los viejos roces, de las distancias, que nos impiden vemos, del temor al monstruo metropolitano de las memorias, del rencor, del machismo, del feminismo, del quién se come a quién, del que "eso no me interesa", del "eso no es mi responsabilidad", del que "cada uno con lo suyo", que en últimas es estar cerca de la derrota ...  

¿Qué debemos hacer? Empezar siendo generosos con nosotros mismos, autoreconciliarnos, y decirnos desde bien dentro lo que nos tenemos que decir ... Jalarle a la ecología interna, ser consecuentes con nosotros mismos, toleramos, convertirnos en modelo de lo que queremos que nuestro país sea ... empezar a corregir el rumbo.  

Lo otro, ya es carpintería. Proponemos construir un documento de constitución, donde simplemente digamos que estamos dispuestos a trabajar unidos por nuestra región de una manera generosa, abierta y tropical. Podemos definir una sede provisional, donde decidamos iniciar una campaña entre las nuevas generaciones XXT y XYT, que tan ávidas y dispuestas están por continuar la lucha ...  
 

Movimiento Ambiental Colombiano
Visite el web de Proyecto Atarraya Última actualización 01/02/2000
Por Germán Bustos Correo electrónico: atarraya@planetaecologico.com
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